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Guía de ecoturismo comunitario explicando cómo calcular precios sostenibles para experiencias turísticas en una comunidad rural de México rodeada de naturaleza

Cómo calcular el precio real a una experiencia de ecoturismo comunitario (sin terminar trabajando gratis)

Hay algo que ocurre con muchísimos proyectos de ecoturismo comunitario en México y América Latina.

Las experiencias son extraordinarias:
selvas vivas,
historias profundas,
cultura local,
conocimiento del territorio,
hospitalidad auténtica,
biodiversidad,
y personas comprometidas con conservar su comunidad.

Pero detrás de muchas de esas experiencias existe una realidad silenciosa:

los números no están funcionando.

Y cuando un proyecto no sabe cuánto cuesta realmente operar una experiencia turística, normalmente ocurre alguna de estas situaciones:

  • se cobra demasiado barato,
  • se trabaja jornadas larguísimas,
  • el desgaste recae sobre unas pocas personas,
  • se depende constantemente de apoyos externos,
  • o la comunidad termina agotándose.

Después de acompañar iniciativas comunitarias, cooperativas y emprendimientos turísticos en distintas regiones de México, he visto que este es uno de los desafíos más frecuentes.

Lo más delicado es que muchas veces el problema no es la falta de visitantes.

El problema es que el proyecto no está calculando su costo real.

Y no, aprender a costear no significa volver el turismo algo frío o corporativo.

Significa darle permanencia al proyecto.

Porque un territorio también necesita sostenibilidad financiera para poder conservarse.

El error más común: poner precios "al tanteo"

Cuando pregunto cómo definieron sus precios, las respuestas suelen repetirse:

  • “Cobramos lo que cobra el vecino.”
  • “Lo dejamos barato para que venga más gente.”
  • “Le subimos un poquito porque todo está más caro.”
  • “Pues… más o menos calculamos.”

El problema es que muchos precios se construyen desde la intuición y no desde los costos reales.

  • Y cuando eso ocurre, empiezan a quedar fuera gastos invisibles como:
  • horas de preparación,
  • limpieza,
  • mantenimiento,
  • coordinación comunitaria,
  • gasolina,
  • administración,
  • promoción en redes sociales,
  • comisiones de plataformas,
  • atención a clientes,
  • desgaste de equipo,
  • monitoreo ambiental,
  • o incluso el tiempo de quienes sostienen el proyecto.

Al final, alguien absorbe esos costos. Casi siempre son:

  • las mujeres,
  • los guías,
  • las personas organizadoras,
  • o el propio territorio.

Una experiencia turística empieza mucho antes de que llegue el visitante

A veces pensamos que el servicio comienza cuando inicia el recorrido.

Pero en realidad, una experiencia comunitaria empieza mucho antes.

Empieza:

  • Cuando alguien limpia el sendero.
  • Cuando se organizan alimentos.
  • Cuando se coordinan horarios.
  • Cuando se responde un mensaje por WhatsApp.
  • Cuando alguien revisa el clima.
  • Cuando se preparan chalecos, binoculares o kayaks.
  • Cuando una cocinera llega temprano.
  • Cuando una persona publica contenido en redes para atraer visitantes.

Todo eso también es trabajo.

Y todo trabajo tiene valor.

Costear no le quita esencia comunitaria al proyecto

Existe una idea muy extendida en algunos espacios comunitarios:

que hablar de dinero “rompe” la autenticidad del proyecto.

Pero en realidad sucede lo contrario.

Cuando un proyecto no calcula bien sus costos:

  • las personas se desgastan,
  • la operación se vuelve inestable,
  • la conservación pierde recursos,
  • y el turismo deja de ser sostenible.

Poner precios justos no significa mercantilizar la comunidad.

Significa reconocer el valor del trabajo colectivo.

Porque conservar un territorio también cuesta.

Los números también deben considerar la dinámica de la comunidad

La calidad de vida que tenemos en comunidad tiene que ver con nuestro bienestar físico y emocional, en equilibrio con el entorno que nos rodea.

El servicio de ecoturismo que brindamos a nuestros clientes amerita inversión de tiempo, esfuerzo y experiencias, generalmente, a cambio de un pago.

Por la dinámica que tenemos, hay temporadas de siembra, cosecha, celebraciones locales o familiares a las que debemos o queremos acudir.

¿Por cuánto tiempo queremos emplearnos en actividades turísticas?

¿Cuántos clientes queremos atender al día, a la semana, al mes, al año?

Comencemos definiendo y calculando números importantes:

1. Número de clientes mínimo para ofrecer servicio.

    No es lo mismo operar con 2 que con 10 clientes.

    Ejemplo: con 2 personas requieres 2 guías.

                   con 10 personas requieres 3 guías.

2. Número de clientes meta por mes

   ¿50 o 100 clientes al mes?

3. Gastos fijos.

    Enlista todos esos gastos que aunque NO haya clientes debes pagar.

    Ejemplo: luz eléctrica, recargas a celular, agua potable, profesionista contable, seguros.

4. Calcula cuánto pagas por cada gasto fijo al mes

    Ejemplo:

                    $700- luz eléctrica

                    $500- agua

                    $200- recargas a celular

                    $900- profesionista contable

                    $1,200- seguros

5. Divide los gastos fijos entre tus clientes meta por mes

    Ejemplo, si seleccionaste 50 clientes por mes:

                   $700 ÷ 50 = $14 luz eléctrica

                   $500 ÷ 50 = $10 agua

                   $200 ÷ 50 = $ 4 recargas a celular

                   $900 ÷ 50 = $18 profesionista contable

                   $1200÷ 50 = $24 seguros

Hacemos la suma del resultado, que en esta ocasión nos da un total de $70, esto es lo que necesitamos que aporte cada visitante, turista y cliente para poder cubrir nuestros gastos fijos.

6. Calcula los gastos fijos al año

   Ejemplo:

                   $700 x 12= $8,400 luz eléctrica

                   $500 x 12= $6,000 agua

                   $200 x 12= $2,400 recargas a celular

                   $900 x 12= $10,800 profesionista contable

                  $1200x 12= $14,400 seguros

Sumamos los montos de cada gasto, el resultado refleja lo que debemos cubrir al año y si no lo cobramos ¿de dónde lo estamos pagando? En este ejercicio el total son $42,000.

Da clic en el siguiente botón y descarga el archivo, para calcular los gastos fijos de tus servicios de ecoturismo anota tus conceptos y cantidades en las celdas color rosa; automáticamente se realizarán los cálculos. 

Este solo es el inicio de los cálculos para determinar un precio a tus servicios de ecoturismo.

El verdadero problema muchas veces no es el precio… sino el valor percibido

Muchos proyectos sienten miedo de cobrar más.

Pero cuando una experiencia:

  • está bien diseñada,
  • comunica su impacto,
  • tiene buena narrativa,
  • genera conexión humana,
  • transmite autenticidad,
  • y ofrece acompañamiento de calidad,

el visitante entiende que no está pagando solamente un recorrido.

Está contribuyendo a:

  • conservación,
  • economía local,
  • cultura viva,
  • biodiversidad,
  • y bienestar comunitario.

El turismo comunitario no compite únicamente por precio. Compite por significado.

Costear también es dignificar el trabajo comunitario

Durante muchos años, el turismo convencional acostumbró a las comunidades a cobrar poco.

Como si el conocimiento local tuviera menos valor.

Pero detrás de cada experiencia existen años de cuidado del territorio.

Existen historias.

  • Memoria.
  • Conocimiento biocultural.
  • Trabajo colectivo.
  • Poner precios sostenibles también es una forma de decir:
  • “Nuestro trabajo vale.”

Y eso no es ambición.

Es dignidad.

Si nos cuesta entender el significado del dinero, quizá tengamos que mejorar nuestra relación con este… ese será otro tema.

Un proyecto sostenible necesita propósito… y números claro

El propósito es importante.

La conservación también.

La identidad cultural también.

Y si el proyecto no logra sostenerse financieramente, tarde o temprano aparece el desgaste.

Por eso entender tus costos te permite:

  • tomar mejores decisiones,
  • planear mejor,
  • reducir riesgos,
  • mejorar la experiencia,
  • generar ingresos más justos,
  • y fortalecer la permanencia del proyecto.

Porque cuando una comunidad logra vivir dignamente de conservar su territorio, el turismo puede convertirse en una verdadera herramienta de transformación.

Si quieres aprender a estructurar precios más sostenibles para tus recorridos, paquetes turísticos y experiencias comunitarias, te invito a tomar este curso.

Curso:

"Precio justo y rentable para experiencias de ecoturismo comunitario"

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